Los Mensajes

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Año 2001

25 de enero de 2001

Queridos hijos, hoy los invito a renovar la oración y el ayuno, aún con mayor entusiasmo, hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. Hijitos, quien ora no teme el futuro y quien ayuna no teme el mal. Les repito una vez más: sólo con la oración y el ayuno hasta las guerras pueden ser detenidas, las guerras de la incredulidad y del miedo por el futuro. Estoy con ustedes y les enseño, hijitos: es en Dios que está su paz y su esperanza. Por eso, acérquense a Dios y pónganlo en el primer lugar en sus vidas.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de febrero de 2001

Queridos hijos, éste es un tiempo de gracia. Por eso, oren, oren, oren hasta que comprendan el amor de Dios por cada uno de ustedes.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de marzo de 2001

Queridos hijos, hoy también los invito a abrirse a la oración. Hijitos, viven en un tiempo en que Dios les da grandes gracias, y ustedes no saben aprovecharlas. Se preocupan de todo lo demás, menos del alma y de la vida espiritual. Despierten del sueño cansado de su alma y digan a Dios con todas sus fuerzas: Sí. Decídanse por la conversión y la santidad. Estoy con ustedes, hijitos, y los invito a la perfección de su alma y de todo lo que hacen.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de abril de 2001

Queridos hijos, también hoy los invito a la oración. Hijitos, la oración hace milagros. Cuando estén cansados y enfermos y no sepan cuál es el sentido de sus vidas, tomen el rosario y oren; oren hasta que la oración se vuelva para ustedes un encuentro gozoso con su Salvador. Estoy con ustedes e intercedo y oro por ustedes, hijitos.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de mayo de 2001

Queridos hijos, en este tiempo de gracia los invito a la oración. Hijitos, trabajan mucho pero sin la bendición de Dios. Bendigan y busquen la sabiduría del Espíritu Santo para que los guíe en este tiempo, a fin de que comprendan y vivan en la gracia de este tiempo. Conviértanse, hijitos, y arrodíllense en el silencio de su corazón. Pongan a Dios en el centro de su ser, para que puedan en alegría testimoniar las bellezas que Dios les da continuamente en su vida. 

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!  

 

25 de junio de 2001

XX Aniversario de las Apariciones

Queridos hijos, estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. Hoy especialmente, cuando Dios les da abundantes gracias, oren y busquen a Dios a través mío. Dios les da grandes gracias, por eso hijitos, aprovechen este tiempo de gracia y acérquense a mi corazón para que pueda conducirlos a mi Hijo Jesús.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de julio de 2001

Queridos hijos, en este tiempo de gracia los invito a acercarse aún más a Dios a través de la oración personal. Aprovechen el tiempo de reposo y den a su alma y a sus ojos el reposo en Dios. Encuentren la paz en la naturaleza y descubrirán a Dios Creador, a Quien podrán agradecer por todas las creaturas; entonces encontrarán gozo en sus corazones.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de agosto de 2001

Queridos hijos, hoy los invito a todos a decidirse por la santidad. Que para ustedes, hijitos, la santidad esté siempre en primer lugar en sus pensamientos y en cada situación, en el trabajo y en las palabras. Así, la pondrán en práctica poco a poco, y paso a paso la oración y la decisión por la santidad entrarán en sus familias. Sean verdaderos con ustedes mismos y no se aten a las cosas materiales sino a Dios. Y no olviden, hijitos, que la vida de ustedes es pasajera como una flor. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de setiembre de 2001

¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración, especialmente hoy cuando satanás quiere la guerra y el odio. Yo los invito de nuevo, hijitos: oren y ayunen para que Dios les dé la paz. Testimonien la paz a cada corazón y sean portadores de paz en este mundo sin paz. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. Y no teman, porque quien ora no teme el mal y no tiene odio en su corazón. 

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de octubre de 2001

Queridos hijos, también hoy los invito a orar con todo el corazón y a amarse los unos a los otros. Hijitos, ustedes han sido elegidos para testimoniar la paz y la alegría. Si no hay paz, oren y la recibirán. Por medio de ustedes y de su oración, hijitos, la paz comenzará a fluir en el mundo. Por eso, hijitos, oren, oren, oren porque la oración obra milagros en el corazón de los hombres y en el mundo. Yo estoy con ustedes y doy gracias a Dios por cada uno de ustedes que ha acogido con seriedad la oración y la vive.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de noviembre de 2001

Queridos hijos, en este tiempo de gracia los invito nuevamente a la oración. Hijitos, oren y preparen sus corazones para la venida del Rey de la Paz, de modo que con su bendición Él dé la paz al mundo entero. Ha comenzado a reinar la inquietud en los corazones y el odio rige en el mundo. Por eso, ustedes que viven mis mensajes sean luz y manos extendidas hacia este mundo sin fe, para que todos puedan conocer al Dios del amor. No lo olviden, hijitos, yo estoy con ustedes y los bendigo a todos.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de diciembre de 2001

Queridos hijos, hoy los invito y los animo a la oración por la paz. Los invito especialmente hoy, cuando traigo en mis brazos a Jesús recién nacido, a unirse a Él por la oración y volverse un signo para este mundo sin paz. Anímense los unos a los otros, hijitos, a la oración y al amor. Que su fe sea para los otros un estímulo para creer más y amar más. Los bendigo a todos y los invito a estar más cerca de mi Corazón y del Corazón del Niño Jesús.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!


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Año 2002

25 de enero de 2002

Queridos hijos, en este tiempo, mientras todavía tienen la mirada puesta en el año pasado, los invito, hijitos, a mirar profundamente en sus corazones y a decidirse a estar más cerca de Dios y a la oración. Hijitos, ustedes están aún atados a las cosas terrenales y poco a la vida espiritual. Que esta invitación mía de hoy sea también para ustedes un estímulo para decidirse por Dios y por la conversión de cada día. No pueden convertirse, hijitos, si no dejan los pecados y no se deciden por el amor hacia Dios y hacia el prójimo.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de febrero de 2002

¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia los llamo para que lleguen a ser amigos de Jesús. Oren por la paz en sus corazones y trabajen por su conversión personal. Hijitos, solamente así podrán llegar a ser en el mundo testigos de la paz y del amor de Jesús. Ábranse a la oración para que la oración se vuelva para ustedes una necesidad. Conviértanse, hijitos, y trabajen para que muchas más almas conozcan a Jesús y Su amor. Yo estoy cerca de ustedes y los bendigo a todos. 

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de marzo de 2002

Queridos hijos, hoy los invito a unirse a Jesús en la oración. Ábranle su corazón y denle todo lo que está dentro de él: las alegrías, las tristezas y las enfermedades. Que éste sea para ustedes el tiempo de la gracia. Oren, hijitos, y que cada instante sea de Jesús. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de abril de 2002

Queridos hijos, alégrense conmigo en este tiempo de primavera, cuando toda la naturaleza se despierta y sus corazones anhelan el cambio. Ábranse, hijitos, y oren. No olviden que yo estoy con ustedes y deseo llevarlos a todos a mi Hijo para que Él les dé el don del amor sincero hacia Dios y hacia todo lo que viene de Él. Ábranse a la oración y pidan a Dios la conversión de sus corazones. Todo lo demás Él lo ve y lo provee. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de mayo de 2002

Queridos hijos, hoy los invito a poner la oración en el primer lugar en sus vidas. Oren y que la oración, hijitos, sea gozo para ustedes. Estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes, y ustedes, hijitos, sean portadores gozosos de mis mensajes. Que la vida de ustedes conmigo sea alegría. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de junio de 2002

Queridos hijos, hoy oro por ustedes y con ustedes para que el Espíritu Santo los ayude y les aumente la fe, de modo que acepten aún más los mensajes que les doy aquí, en este lugar santo. Hijitos, comprendan que éste es un tiempo de gracia para cada uno de ustedes, y conmigo, hijitos, ustedes están seguros. Deseo conducirlos a todos por el camino de la santidad. Vivan mis mensajes y pongan en vida cada palabra que les doy. Que estas palabras sean preciosas para ustedes porque vienen del Cielo. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de julio de 2002

Queridos hijos, hoy me alegro con su Santo Patrono y los invito a estar abiertos a la voluntad de Dios para que la fe crezca en ustedes y, a través de ustedes, en las personas que encuentren en su vida cotidiana. Hijitos, oren hasta que la oración se vuelva alegría para ustedes. Pidan a sus santos protectores que los ayuden a crecer en el amor hacia Dios. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de agosto de 2002

Queridos hijos, hoy también estoy con ustedes en oración para que Dios les dé una fe aún más fuerte. Hijitos, la fe de ustedes es pequeña y, a pesar de ello, no son ni siquiera conscientes hasta qué punto no están listos para buscar de Dios el don de la fe. Es por eso que estoy con ustedes para ayudarlos, hijitos, a comprender mis mensajes y vivirlos. Oren, oren, oren y sólo en la fe y por medio de la oración sus almas encontrarán la paz, y el mundo la alegría de estar con Dios.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de setiembre de 2002

Queridos hijos, también en este tiempo de inquietud los invito a la oración. Hijitos, oren por la paz para que en el mundo cada hombre sienta amor por la paz. Sólo cuando el alma encuentra paz en Dios se siente plena, y el amor comenzará a derramarse en el mundo. Hijitos, ustedes están especialmente llamados a vivir y a dar testimonio de paz -paz en sus corazones y familias- y, a través de ustedes, la paz también se derramará en el mundo.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de octubre de 2002

Queridos hijos, hoy también los invito a la oración. Hijitos, crean que con la oración sencilla se puede obrar milagros. Por medio de la oración ustedes abren sus corazones a Dios y Él obra milagros en sus vidas. Al observar los frutos, el corazón de ustedes se llena de gozo y de gratitud hacia Dios por todo lo que Él hace en sus vidas y, a través de ustedes, por los otros. Oren y crean, hijitos, Dios les da gracias y ustedes no las ven. Oren y las verán. Que el día esté lleno de oración y de agradecimiento por todo lo que Dios les da. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de noviembre de 2002

Queridos hijos, hoy también los invito a la conversión. Abran su corazón a Dios, hijitos, por medio de la santa confesión y preparen sus almas para que el Pequeño Jesús pueda nuevamente nacer en sus corazones. Permítanle transformarlos y conducirlos por el camino de la paz y de la alegría. Hijitos, decídanse por la oración. Particularmente ahora, en este tiempo de gracia, que su corazón anhele la oración. Estoy cerca de ustedes e intercedo ante Dios por todos ustedes. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de diciembre de 2002

¡Queridos hijos! Éste es tiempo de grandes gracias, pero también es tiempo de grandes pruebas para todos aquellos que quieren seguir el camino de la paz. Por eso, hijitos, nuevamente los invito: oren, oren, oren, no con palabras sino con el corazón. Vivan mis mensajes y conviértanse. Sean conscientes del don que Dios me ha concedido al permitirme estar con ustedes, especialmente hoy cuando en mis brazos tengo al Pequeño Jesús, Rey de la Paz. Deseo darles la paz; ustedes llévenla en sus corazones y dénsela a los otros hasta que la paz de Dios reine en el mundo.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado! 

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Año 2003

25 de enero de 2003

Queridos hijos, con este mensaje los invito nuevamente a orar por la paz. Especialmente ahora, cuando la paz está en crisis, sean ustedes quienes oren y den testimonio de paz. Sean paz, hijitos, en este mundo sin paz.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de febrero de 2003

Queridos hijos, hoy también los invito a orar y a ayunar por la paz. Como ya les he dicho, también ahora se los repito, hijitos, sólo con la oración y el ayuno las mismas guerras pueden ser detenidas. La paz es un don precioso de Dios. Búsquenla, pídanla y la recibirán. Hablen de la paz y lleven la paz en sus corazones. Cuídenla como si fuese una flor que necesita de agua, ternura y luz. Sean aquellos que llevan la paz a los demás. Estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de marzo de 2003

Queridos hijos, aún hoy los llamo a orar por la paz. Oren con el corazón hijitos, y no pierdan la esperanza porque Dios ama a sus criaturas. Él desea salvarlos, uno por uno, a través de mis venidas aquí. Los invito al camino de la santidad. Oren, porque en la oración ustedes están abiertos a la voluntad de Dios; así, en todo lo que hacen, cumplen la voluntad de Dios en ustedes y a través de ustedes.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de abril de 2003

Queridos hijos, hoy también  los invito a abrirse a la oración. Durante esta última cuaresma comprendieron cuán pequeños son y qué pequeña es la fe de ustedes. Hijitos, hoy también decídanse por Dios, para que Él, en ustedes y a través de ustedes, cambie los corazones de los hombres y también sus corazones. Sean alegres portadores de Jesús Resucitado en este mundo sin paz que anhela a Dios y todo lo que es de Dios. Estoy con ustedes, hijitos, y los amo con un amor especial.

Gracias por haber respondido a mi llamado.


25 de mayo de 2003

Queridos hijos, hoy también los invito a la oración. Renueven su oración personal y especialmente oren al Espíritu Santo para que les ayude a orar con el corazón. Intercedo por todos ustedes, hijitos, y los invito a todos a la conversión. Si ustedes se convierten, alrededor de ustedes todos serán renovados, y la oración será alegría para todos ellos. 

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de junio de 2003

Queridos hijos, con gran alegría, hoy también los invito a vivir mis mensajes. Estoy con ustedes y les agradezco porque en sus vidas han puesto en práctica lo que les digo. Los invito a vivir aún más mis mensajes con renovado entusiasmo y alegría. Que para ustedes la oración sea vida cotidiana.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de julio de 2003

Queridos hijos, hoy también los invito a la oración. Hijitos, oren hasta que la oración llegue a ser alegría para ustedes. Solamente así, cada uno descubrirá la paz en su corazón y su alma estará satisfecha. Ustedes sentirán la necesidad de testimoniar a los demás el amor que sienten en su corazón y en su vida. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por todos ustedes.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de agosto de 2003

Queridos hijos, hoy también los invito a agradecer a Dios en su corazón por todas las gracias que les da y también a través de los signos y colores de la naturaleza. Dios desea acercarlos a Él y los exhorta a darle gloria y alabanza. Por eso, los invito nuevamente, hijitos, oren, oren, oren, y no lo olviden: yo estoy con ustedes. Intercedo ante Dios por cada uno de ustedes hasta que su alegría en Él sea plena.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de setiembre de 2003

¡Queridos hijos! También hoy los invito a acercarse a mi corazón. Únicamente así comprenderán el don de mi presencia aquí entre ustedes. Deseo, hijitos, conducirlos al corazón de mi Hijo Jesús, pero ustedes se resisten y no quieren abrir sus corazones a la oración. Los llamo nuevamente, hijitos, a que no sean sordos sino que comprendan mi llamado que es la salvación para ustedes. 

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!


25 de octubre de 2003

¡Queridos hijos! Nuevamente los invito a consagrarse a mi corazón y al corazón de mi Hijo Jesús. Deseo, hijitos, conducirlos a todos por el camino de la conversión y de la santidad. Solamente así, a través de ustedes, podemos llevar el mayor número posible de almas por el camino de la salvación. No tarden, hijitos, sino digan con todo su corazón: deseo ayudar a Jesús y a María para que muchos más hermanos y hermanas conozcan el camino de la santidad. Así sentirán la satisfacción de ser amigos de Jesús.

¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de noviembre de 2003

Queridos hijos, los invito para que este tiempo sea para ustedes un incentivo aún mayor para orar. En este tiempo, hijitos, oren para que Jesús nazca en todos los corazones, especialmente en aquellos que no lo conocen. Sean amor, alegría y paz en este mundo sin paz. Estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

 

25 de diciembre de 2003

Queridos hijos, también hoy los bendigo a todos con mi Hijo Jesús en brazos y se los traigo, a Él que es el Rey de la Paz, para que les dé su paz. Estoy con ustedes y los amo a todos, hijitos.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

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Año 2004

25 de enero de 2004

Queridos hijos, hoy también los invito a orar. Oren, hijitos, de manera especial por todos aquellos que no han conocido el amor de Dios. Oren para que sus corazones se abran y se acerquen a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo Jesús, para que podamos transformarlos en hombres de paz y de amor.

Gracias por haber respondido a mi llamado. 


25 de febrero de 2004

Queridos hijos, hoy también, como nunca antes, los invito a abrir su corazón a mis mensajes. Hijitos, sean aquellos que atraen las almas a Dios y no los que las alejan. Estoy con ustedes y los amo a todos con amor especial. Éste es tiempo de penitencia y de conversión. Desde lo profundo de mi corazón los invito: sean míos con todo el corazón y entonces verán que su Dios es grande porque les dará abundancia de bendiciones y de paz.

Gracias por haber respondido a mi llamado.


25 de marzo de 2004

Queridos hijos, hoy también los invito a abrirse a la oración. Especialmente ahora, en este tiempo de gracia, abran sus corazones, hijitos, y expresen su amor al Crucificado. Solamente así ustedes descubrirán la paz y la oración comenzará a fluir desde el corazón hacia el mundo. Sean ejemplo, hijitos, y un incentivo para el bien. Yo estoy cerca de ustedes y los amo a todos.

Gracias por haber respondido a mi llamado.


25 de abril de 2004

Queridos hijos, hoy también los invito a vivir aún más intensamente mis mensajes, en la humildad y en el amor, para que el Espíritu Santo los llene con su gracia y con su fuerza. Sólo así serán testigos de la paz  y del perdón.

Gracias por haber respondido a mi llamado.


25 de mayo de 2004

Queridos hijos, hoy también los exhorto a consagrarse a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo Jesús. Sólo así serán cada día más míos y se alentarán unos a otros siempre más, en la santidad. Así el gozo reinará en sus corazones y serán portadores de paz y de amor.

Gracias por haber respondido a mi llamado.


25 de junio de 2004

Queridos hijos, hoy también hay alegría en mi corazón. Deseo agradecerles porque hacen que mi plan sea realizable. Cada uno de ustedes es importante, por eso, hijitos, oren y alégrense conmigo por cada corazón que se ha convertido y que ha llegado a ser instrumento de paz en el mundo. Los grupos de oración son fuertes y, a través de ellos, puedo ver, hijitos, que el Espíritu Santo obra en el mundo.

Gracias por haber respondido a mi llamado. 

25 de julio de 2004
Queridos hijos, los invito nuevamente: sean abiertos a mis mensajes. Hijitos, deseo acercar a todos a mi Hijo Jesús. Por eso, oren y ayunen. Los invito especialmente a orar por mis intenciones, para poder así presentarlos a mi Hijo Jesús, y que Él los transforme y abra sus corazones al amor. Cuando tengan amor en el corazón, reinará la paz en ustedes. 
Gracias por haber respondido a mi llamado.

25 de agosto de 2004
Queridos hijos, los invito a todos a la conversión del corazón. Decídanse, como en los primeros días de mi venida aquí, por un cambio total de sus vidas. Así, hijitos, tendrán la fuerza de arrodillarse ante Dios y abrir sus corazones. Dios escuchará sus oraciones y las concederá. Yo intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. 
Gracias por haber respondido a mi llamado.

25 de setiembre de 2004

Queridos hijos, también hoy los invito a ser amor allí donde haya odio y alimento allí donde haya hambre. Abran sus corazones, hijitos, y que sus manos estén tendidas y sean generosas para que, a través de ustedes, cada criatura dé gracias a Dios Creador. Oren, hijitos, y abran sus corazones al amor de Dios; ustedes no pueden hacerlo si no oran. Por eso, oren, oren, oren. 
Gracias por haber respondido a mi llamado.

25 de octubre de 2004
Queridos hijos, éste es un tiempo de gracia para las familias y por eso los invito a renovar la oración. Que Jesús esté en el corazón de sus familias. Aprendan, en la oración, a amar todo lo que es santo. Imiten la vida de los santos, que ellos sean un incentivo y maestros en el camino de la santidad. Que cada familia se convierta en testigo del amor en este mundo sin oración ni paz. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de noviembre de 2004
Queridos hijos, en este tiempo los invito a todos a orar por mis intenciones. Hijitos, oren especialmente por los que todavía no han conocido el amor de Dios y no buscan al Dios Salvador. Hijitos, sean mis manos extendidas y con su ejemplo acérquenlos a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo. Dios les recompensará con toda clase de gracias y bendiciones. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de diciembre de 2004
Queridos hijos, con gran alegría también hoy les traigo en brazos a mi Hijo Jesús, Quien los bendice y los invita a la paz. Oren, hijitos, y sean testigos valerosos de la Buena Nueva en cada situación. Solamente así, Dios los bendecirá y les dará todo lo que le pidan con fe: Yo estoy con cada uno de ustedes hasta que el Altísimo me lo permita. Intercedo por cada uno de ustedes con gran amor.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

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Año 2005

25 de enero de 2005
¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia nuevamente los invito a la oración. Oren, hijitos, por la unidad de los cristianos a fin de que todos sean un solo corazón. La unidad entre ustedes será real en la medida en que oren y perdonen. No lo olviden: el amor vencerá sólo si oran, y vuestro corazón se abrirá. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de febrero de 2005
¡Queridos hijos! Hoy los invito a que sean mis manos extendidas en este mundo que pone a Dios en último lugar. Ustedes, hijitos, pongan a Dios en el primer lugar en vuestra vida. Dios los bendecirá y les dará fuerza para testimoniar al Dios del amor y de la paz. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes. Hijitos, no olviden que los amo con amor tierno. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de marzo de 2005
¡Queridos hijos! Hoy los invito al amor. Hijitos, ámense con el amor de Dios. En cada momento, en la alegría y en la tristeza, que el amor prevalezca, y así el amor comenzará a reinar en vuestros corazones. Jesús resucitado estará con ustedes y ustedes serán sus testigos. Yo me regocijaré con ustedes y los protegeré con mi manto materno. En particular, hijitos, miraré con amor vuestra conversión cotidiana. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de abril de 2005
¡Queridos hijos!
También hoy los invito a renovar la oración en sus familias. El Espíritu Santo, que los renovará, entre en sus familias por la oración y la lectura de la Sagrada Escritura. Así ustedes llegarán a ser educadores de la fe en vuestra familia. Con la oración y con vuestro amor el mundo marchará por un camino mejor y el amor comenzará a gobernarlo. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de mayo de 2005
¡Queridos hijos! Nuevamente los invito  a vivir mis mensajes con humildad. Especialmente den testimonio de ellos, ahora que nos acercamos al aniversario de mis apariciones. Hijitos, sean un signo para aquellos que están lejos de Dios y de su amor. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!


25 de junio de 2005
¡Queridos hijos! Hoy les agradezco por cada sacrificio que han ofrecido por mis intenciones. Hijitos, los invito a ser mis apóstoles de paz y de amor en vuestras familias y en el mundo. Oren para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe por el camino de la santidad. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de julio de 2005
¡Queridos hijos! También hoy los invito a llenar vuestro día con breves y ardientes oraciones. Cuando oran vuestro corazón está abierto y Dios los ama con un amor especial y les da gracias particulares. Por eso, aprovechen este tiempo de gracia y conságrenselo a Dios como nunca antes lo habían hecho. Ayunen y hagan novenas de renuncia para que satanás esté lejos de ustedes y la gracia esté alrededor de ustedes. Yo les estoy cerca e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. 
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de agosto de 2005
¡Queridos hijos! También hoy los invito a vivir mis mensajes. Dios les ha concedido este tiempo como un tiempo de gracia. Por eso, hijitos, aprovechen cada momento y oren, oren, oren. Yo los bendigo a todos e intercedo ante el Altísimo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de setiembre de 2005
¡Queridos hijos! Los llamo en el amor: conviértanse, aunque estén lejos de mi corazón. No lo olviden: yo soy su madre y siento dolor por cada uno que está lejos de mi corazón, pero no los dejo solos. Creo que pueden abandonar el camino del pecado y decidirse por la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de octubre de 2005
¡Hijitos, crean, oren y amen, y Dios estará cerca de ustedes! Él les dará las gracias que le pidan. Yo soy un don para ustedes porque Dios me permite día a día estar con ustedes y amarlos a cada uno con un amor inconmensurable. Por eso, hijitos, en oración y humildad abran sus corazones y sean testigos de mi presencia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de noviembre de 2005
¡Queridos hijos! También hoy los invito: oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en vida para ustedes. Hijitos, en este tiempo de manera especial oro ante Dios para que les dé el don de la fe. Sólo en la fe descubrirán el gozo del don de la vida, que Dios les ha dado. Vuestro corazón sentirá gozo al pensar en la eternidad. Yo estoy con ustedes y los amo con tierno amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de diciembre de 2005

¡Queridos hijos! También hoy les traigo en brazos al Niño Jesús, Rey de la Paz, para que los bendiga con su paz. Hijitos, hoy los invito especialmente a ser mis portadores de paz en este mundo sin paz. Dios los bendecirá. Hijitos, no lo olviden: yo soy su Madre. A todos los bendigo con una bendición especial, con el Niño Jesús en mis brazos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!


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Año 2006

25 de enero de 2006
¡Queridos hijos! También hoy los invito a ser portadores del Evangelio en sus familias. Hijitos, no olviden leer la Sagrada Escritura. Pónganla en un lugar visible y testimonien con su vida que creen y viven la Palabra de Dios. Yo estoy cerca de ustedes con mi amor, e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de febrero de 2006
¡Queridos hijos! En este tiempo cuaresmal de gracia, los invito a abrir sus corazones a los dones que Dios desea darles. No se cierren: con la oración y la renuncia digan Sí a Dios y Él les dará en abundancia. Así como en la primavera la tierra se abre a la semilla y da el ciento por uno, así también el Padre Celestial les dará en abundancia. Hijitos, yo estoy con ustedes y los amo con amor tierno. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de marzo de 2006
¡Ánimo hijitos! He decidido conducirlos por el camino de la santidad. Renuncien al pecado y emprendan el camino de la salvación, camino que mi Hijo ha elegido. A través de cada una de vuestras tribulaciones y padecimientos, Dios les mostrará el camino de la alegría. Por eso, hijitos, oren. Estamos cerca de ustedes con nuestro amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de abril de 2006
¡Queridos hijos! También hoy los invito a tener más confianza en mí y en mi Hijo. Él ha vencido con su muerte y resurrección y los llama para que, a través de mí, ustedes sean parte de su alegría. Hijitos, ustedes no ven a Dios,  pero si oran sentirán su cercanía. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de mayo de 2006
¡Queridos hijos! También hoy los invito a poner en práctica y a vivir los mensajes que les doy. Decídanse por la santidad, hijitos, y piensen en el paraíso. Sólo así tendrán paz en sus corazones, la cual nadie podrá destruir. La paz es un don que Dios les da en la oración. Hijitos, busquen y trabajen con todas sus fuerzas para que la paz triunfe en sus corazones y en el mundo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de junio de 2006
¡Queridos hijos! Con inmensa alegría en mi corazón, les agradezco todas las oraciones que en estos días han ofrecido por mis intenciones. Sepan, hijitos, que no se arrepentirán ni ustedes ni sus hijos. Dios les recompensará con grandes gracias y merecerán la vida eterna. Yo estoy cerca de ustedes y agradezco a todos aquellos que, a través de estos años, han aceptado mis mensajes, los han transformado en vida y se han decidido por la santidad y por la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de julio de 2006
¡Queridos hijos! En este tiempo no piensen sólo en el reposo de vuestro cuerpo sino, hijitos, busquen también tiempo para el alma. Que el Espíritu Santo les hable en el silencio, y permítanle que los convierta y los cambie. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de agosto de 2006
¡Queridos hijos! También hoy los invito: oren, oren, oren. Solamente en la oración estarán cerca de mí y de mi Hijo, y se darán cuenta de cuán breve es esta vida. En su corazón nacerá el deseo del Cielo; la alegría reinará en su corazón y la oración fluirá como un río. En sus palabras habrá solamente agradecimiento a Dios por haberlos creado, y el deseo de la santidad llegará a ser realidad en ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de setiembre de 2006
¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes y los invito a todos a una conversión total. Decídanse por Dios, hijitos, y encontrarán en Dios la paz que busca vuestro corazón. Imiten la vida de los santos, y que ellos sean un ejemplo para ustedes; yo los alentaré todo el tiempo que el Altísimo me permita estar con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de octubre de 2006
¡Queridos hijos! Hoy el Señor me ha permitido que les diga nuevamente que viven en un tiempo de gracia. No están conscientes, hijitos, de que Dios les da una gran oportunidad para que se conviertan y vivan en paz y amor. Ustedes están demasiado ciegos y atados a las cosas terrenales, y piensan en la vida terrenal. Dios me ha enviado para que los conduzca hacia la vida eterna. Yo, hijitos, no estoy cansada, aunque veo sus corazones apesadumbrados y cansados para todo lo que es gracia y don. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de noviembre de 2006
¡Queridos hijos! También hoy los invito: oren, oren, oren. Hijitos, cuando oran están cerca de Dios y Él les da el deseo de eternidad. Éste es un tiempo en que pueden hablar más de Dios y hacer más por Dios. Por eso no se resistan sino permitan, hijitos, que Él los guíe, cambie y entre en su vida. No olviden que son viajeros en camino hacia la eternidad. Por eso, hijitos, permitan que Dios los conduzca como un pastor a su rebaño. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!


25 de diciembre de 2006
¡Queridos hijos! También hoy les traigo en brazos a Jesús recién nacido. Él, que es el Rey del cielo y de la tierra, es su paz. Nadie, hijitos, les puede dar la paz como Él, que es el Rey de la Paz. Por eso, adórenlo en sus corazones, elíjanlo y tendrán la alegría en Él. Él los bendecirá con su bendición de paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

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Año 2007

25 de enero de 2007
¡Queridos hijos! Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. Así conocerán la oración con el corazón y sus pensamientos estarán en Dios. No olviden que son pasajeros como una flor de campo, que se ve de lejos, pero desaparece en un instante. Hijitos, dondequiera que vayan, dejen un signo de bondad y amor, y Dios los bendecirá con la abundancia de su bendición. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de febrero de 2007
¡Queridos hijos! Abran su corazón a la misericordia de Dios en este tiempo cuaresmal. El Padre Celestial desea liberar a cada uno de ustedes de la esclavitud del pecado. Por eso, hijitos, aprovechen este tiempo y a través del encuentro con Dios en la Confesión, abandonen el pecado y decídanse por la santidad. Hagan eso por amor a Jesús, quien con su sangre ha redimido a todos para que fueran felices y estuvieran en paz. No olviden, hijitos, que vuestra libertad es vuestra debilidad, por eso sigan mis mensajes con seriedad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de marzo de 2007
¡Queridos hijos! Les quiero agradecer de corazón sus renuncias cuaresmales. Deseo animarlos para que continúen viviendo el ayuno con un corazón abierto. Hijitos, con el ayuno y la renuncia, serán más fuertes en la fe. A través de la oración cotidiana, encontrarán en Dios la verdadera paz. Yo estoy con ustedes y no estoy cansada. Deseo llevarlos a todos conmigo al Paraíso, por eso, decídanse cada día por la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de abril de 2007

¡Queridos hijos! También hoy los invito nuevamente a la conversión. Abran sus corazones. Éste es tiempo de gracia, mientras estoy con ustedes, aprovéchenlo. Digan: “Éste es el tiempo para mi alma”. Yo estoy con ustedes y los amo con un amor inconmensurable. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de mayo de 2007
¡Queridos hijos! Oren conmigo al Espíritu Santo para que, en el camino de vuestra santidad, los conduzca en la búsqueda de la voluntad de Dios. Y ustedes que están lejos de la oración, conviértanse y busquen en el silencio de su corazón, la salvación de su alma; y aliméntenla con la oración. Yo los bendigo a cada uno con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de junio de 2007

¡Queridos hijos! También hoy, con gran gozo en mi corazón, los invito a la conversión. Hijitos, no olviden que todos ustedes son importantes en este gran plan que Dios guía a través de Medjugorje. Dios desea convertir el mundo entero y llamarlo a la salvación y al camino hacia Él, que es el principio y el fin de todo ser. De manera especial, hijitos, los invito a todos desde lo profundo de mi Corazón, a abrirse a esta gran gracia que Dios les da a través de mi presencia aquí. Deseo agradecer a cada uno de ustedes por sus sacrificios y oraciones. Estoy con ustedes y los bendigo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de julio de 2007
¡Queridos hijos! Hoy, en el día del Patrono de su parroquia, los invito a imitar la vida de los santos. Que ellos sean ejemplo y estímulo para la vida de santidad. Que la oración sea como el aire que respiran, y no una carga. Hijitos, Dios les descubrirá su amor, y ustedes experimentarán el gozo de ser amados míos. Dios los bendecirá y les dará gracias en abundancia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de agosto de 2007

¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión. Hijitos, que su vida sea un reflejo de la bondad de Dios y no del odio ni de la infidelidad. Oren, hijitos, para que la oración se convierta en vida para ustedes. Así podrán descubrir en su vida la paz y la alegría que Dios da a aquellos que tienen el corazón abierto a Su amor. Y ustedes, que están lejos de la misericordia de Dios, conviértanse para que Dios no desatienda sus oraciones y no sea tarde para ustedes. Por eso, en este tiempo de gracia, conviértanse y pongan a Dios en el primer lugar en su vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de setiembre de 2007
¡Queridos hijos! También hoy los invito a todos a que sus corazones ardan con el amor más intenso posible hacia el Crucificado; y no olviden que por amor a ustedes dio su vida para que ustedes se salvaran. Hijitos, mediten y oren para que su corazón se abra al amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de octubre de 2007
¡Queridos hijos! Dios me ha enviado entre ustedes por amor, para conducirlos por el camino de la salvación. Muchos de ustedes han abierto sus corazones y han aceptado mis mensajes, pero muchos se han extraviado en este camino y nunca han conocido, con todo el corazón, al Dios del amor. Por eso los invito: sean ustedes amor y luz donde hay tinieblas y pecado. Estoy con ustedes y los bendigo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de noviembre de 2007
¡Queridos hijos! Hoy, cuando celebran a Cristo Rey de todo lo creado, deseo que Él sea el Rey de sus vidas. Solamente a través de la entrega, hijitos, pueden comprender el don del sacrificio de Jesús en la cruz por cada uno de ustedes. Hijitos, dediquen tiempo a Dios para que Él los transforme y los llene con su gracia, de tal manera que ustedes sean gracia para los demás. Yo soy para ustedes, hijitos, un don de gracia de amor que proviene de Dios para este mundo sin paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de diciembre de 2007
¡Queridos hijos! Con gran alegría les traigo el Rey de la Paz, para que Él los bendiga con su bendición. Adórenlo y dediquen tiempo al Creador, a quien anhela vuestro corazón. No olviden que son peregrinos en esta tierra y que las cosas les puedan dar pequeños gozos, mientras que a través de mi Hijo les es donada la vida eterna. Por ello estoy con ustedes, para guiarlos hacia aquello que anhela vuestro corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

                                                
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Año 2008

25 de enero de 2008
¡Queridos hijos! Con el tiempo cuaresmal, ustedes se acercan a un tiempo de gracia. Su corazón es como una tierra labrada y está pronto a recibir el fruto que germinará en bien. Ustedes, hijitos, son libres de elegir el bien o el mal. Por eso los invito: oren y ayunen. Siembren alegría, y en sus corazones el fruto de la alegría crecerá para vuestro bien, y otros lo verán y lo recibirán a través de su vida. Renuncien al pecado y elijan la vida eterna. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de febrero de 2008

¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito nuevamente a la oración y a la renuncia. Que su día esté hilvanado de pequeñas y fervientes oraciones por todos aquellos que no han conocido el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de marzo de 2008

¡Queridos hijos! Los invito a trabajar en vuestra conversión personal. Están aún lejos del encuentro con Dios en vuestro corazón. Por eso, transcurran el mayor tiempo posible en oración y adoración a Jesús en el Santísimo Sacramento del altar para que Él los cambie y ponga en vuestros corazones una fe viva y el deseo de la vida eterna. Todo pasa, hijitos, sólo Dios permanece. Estoy con ustedes y los aliento con amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de abril de 2008
¡Queridos hijos! También hoy los invito a todos a crecer en el amor de Dios, como una flor que siente los rayos cálidos de la primavera. Así también ustedes, hijitos, crezcan en el amor de Dios y llévenlo a todos aquellos que están lejos de Dios. Busquen la voluntad de Dios y hagan el bien a aquellos que Dios les ha puesto en su camino; y sean luz y alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de mayo de 2008
¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, en que Dios me ha permitido estar con ustedes, nuevamente los invito, hijitos, a la conversión. Trabajen por la salvación del mundo, especialmente mientras estoy con ustedes. Dios es misericordioso y concede gracias especiales, y por eso, pídanlas por medio de la oración. Yo estoy con ustedes y no los dejo solos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de junio de 2008

¡Queridos hijos! También hoy con gran alegría en mi corazón los invito a seguirme y a escuchar mis mensajes. Sean portadores alegres de paz y de amor en este mundo sin paz. Estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi Hijo Jesús, el Rey de la Paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de julio de 2008

¡Queridos hijos! En este tiempo en el que piensan en el descanso del cuerpo, los invito a la conversión. Oren y trabajen para que su corazón anhele a Dios creador que es el verdadero reposo de su alma y de su cuerpo. Que Él les revele su rostro y les dé su paz. Estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de agosto de 2008
¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión personal. Sean ustedes quienes se conviertan y con su vida testimonien, amen, perdonen y lleven la alegría del Resucitado a este mundo en que mi Hijo murió y en que la gente no siente la necesidad de buscarlo ni descubrirlo en su vida. Adórenlo y que vuestra esperanza sea la esperanza de aquellos corazones que no tienen a Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de setiembre de 2008
¡Queridos hijos! Que su vida sea nuevamente una decisión por la paz. Sean portadores alegres de la paz y no olviden que viven en un tiempo de gracia, en el que Dios, a través de mi presencia, les concede grandes gracias. No se cierren, hijitos, más bien aprovechen este tiempo y busquen el don de la paz y del amor para su vida, a fin de que se conviertan en testigos para los demás. Los bendigo con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de octubre de 2008
¡Queridos hijos! De manera especial los llamo a todos ustedes para que oren por mis intenciones a fin de que por medio de sus oraciones se detenga el plan de Satanás sobre esta Tierra -que cada día está más lejos de Dios- y en lugar de Dios se pone a sí mismo y destruye todo lo que es hermoso y bueno en el alma de cada uno de ustedes. Por eso hijitos, ármense con la oración y el ayuno para que sean conscientes de cuánto Dios los ama y puedan hacer la voluntad de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de noviembre de 2008
¡Queridos hijos! Hoy también los invito, en este tiempo de gracia, a orar para que el pequeño Jesús nazca en el corazón de ustedes. Que Él, que es la misma paz, a través de ustedes done la paz a todo el mundo. Por ello, hijitos, oren incesantemente por este mundo turbulento sin esperanza, para que ustedes se conviertan en testigos de paz para todos. Que la esperanza comience a fluir en sus corazones como un río de gracia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de diciembre de 2008

¡Queridos hijos! Ustedes corren, trabajan y acumulan, pero sin bendición. ¡Ustedes no oran! Hoy los invito a que se detengan ante el Pesebre y mediten sobre Jesús, a quien también hoy les doy, para que Él los bendiga y les ayude a comprender que sin Él no tienen futuro. Por eso, hijitos, pongan sus vidas en las manos de Jesús para que Él los guíe y proteja de todo mal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

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Año 2009

25 de enero de 2009
¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que la oración sea como la semilla que pondrán en mi corazón, y que yo entregaré a mi Hijo Jesús por ustedes, por la salvación de sus almas. Deseo, hijitos, que cada uno de ustedes se enamore de la vida eterna, que es su futuro, y que todas las cosas terrenales les sean de ayuda para que se acerquen a Dios Creador. Yo estoy tanto tiempo con ustedes porque están en el camino equivocado. Solamente con mi ayuda, hijitos, podrán abrir los ojos. Hay muchos que al vivir mis mensajes comprenden que están en el camino de la santidad hacia la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de febrero de 2009
¡Queridos hijos! En este tiempo de renuncia, oración y penitencia, los invito de nuevo: vayan a confesar sus pecados para que la gracia pueda abrir sus corazones, y permitan que ella los cambie. Conviértanse, hijitos, ábranse a Dios y a su plan para cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de marzo de 2009
¡Queridos hijos! En este tiempo de primavera, cuando todo se despierta del sueño invernal, despierten también ustedes sus almas con la oración para que estén dispuestos a recibir la luz de Jesús resucitado. Que Él, hijitos, los acerque a su Corazón para que puedan estar abiertos a la vida eterna. Oro por ustedes e intercedo ante el Altísimo por vuestra sincera conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de abril de 2009
¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos a orar por la paz y a testimoniarla en sus familias, a fin de que la paz se convierta en el tesoro más grande en este mundo sin paz. Yo soy la Reina de la Paz y su Madre. Deseo conducirlos por el camino de la paz que solamente proviene de Dios. Por eso, oren, oren, oren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de mayo de 2009
¡Queridos hijos! En este tiempo, los invito a todos a orar por la venida del Espíritu Santo en cada criatura bautizada, para que el Espíritu Santo los renueve a todos y los conduzca por el camino del testimonio de vuestra fe, a ustedes y a todos aquellos que están lejos de Dios y de Su amor. Estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante el Altísimo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de junio de 2009
¡Queridos hijos! Alégrense conmigo, conviértanse en alegría y agradezcan a Dios por el don de mi presencia entre ustedes. Oren, para que en sus corazones Dios esté en el centro de su vida y con su propia vida, hijitos, testimonien para que cada criatura pueda sentir el amor de Dios. Sean mis manos extendidas para que cada criatura pueda acercarse al amor de Dios. Yo los bendigo con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de julio de 2009
¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes un tiempo de oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de agosto de 2009
¡Queridos hijos! Hoy los invito nuevamente a la conversión. Hijitos, no son suficientemente santos y no irradian santidad a los demás, por ello oren, oren, oren y trabajen en la conversión personal para que sean signos del amor de Dios para los demás. Estoy con ustedes y los guío hacia la eternidad, la que debe anhelar cada corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de setiembre de 2009
Queridos hijos, trabajen con alegría y arduamente en su conversión. Ofrezcan todas sus alegrías y tristezas a mi Corazón Inmaculado para que los pueda conducir a todos a mi amadísimo Hijo, de modo que en Su Corazón encuentren la alegría. Estoy con ustedes para enseñarles y conducirlos a la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de octubre de 2009
¡Queridos hijos! También hoy les traigo mi bendición y los bendigo a todos, y los invito a crecer en este camino que Dios comenzó, a través mío, para vuestra salvación. Oren, ayunen y testimonien alegremente vuestra fe, hijitos, y que vuestro corazón esté siempre colmado con la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de noviembre de 2009
¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito a todos a renovar la oración en sus familias. Prepárense con alegría para la venida de Jesús. Hijitos, que sus corazones sean puros y acogedores, para que el amor y el calor comiencen a fluir a través de ustedes, en cada corazón que está lejos de Su amor. Hijitos, sean mis manos extendidas, manos de amor para todos aquellos que se han perdido, que no tienen más fe ni esperanza. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de diciembre de 2009
¡Queridos hijos! En este día de alegría los llevo a todos ante mi Hijo Rey de la Paz, para que Él les dé su paz y bendición. Hijitos, compartan esa paz y bendición en amor con los demás. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

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Año 2010

25 de enero de 2010
¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración personal, para que en sus corazones crezca la semilla de la fe, y pueda crecer en testimonio alegre para los demás. Yo estoy con ustedes y deseo exhortarlos a todos: crezcan y alégrense en el Señor que los ha creado. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

25 de febrero de 2010
¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, cuando también la naturaleza se prepara a ofrecer los colores más hermosos del año, yo los invito, hijitos, a abrir sus corazones a Dios Creador, a fin de que Él los transforme y modele a Su imagen, para que todo lo bueno que se encuentra dormido en sus corazones, se despierte a una nueva vida y anhelo de eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de marzo de 2010

¡Queridos hijos! También hoy deseo llamarlos a todos a que sean fuertes en la oración y en los momentos en que las tentaciones los asalten. Vivan en alegría y en humildad su vocación cristiana y den testimonio a todos. Estoy con ustedes y los llevo a todos ante mi Hijo Jesús, Él será para ustedes fuerza y apoyo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de abril de 2010
¡Queridos hijos! En este tiempo, cuando de manera especial oran y buscan mi intercesión, los invito, hijitos, a orar para que a través de sus oraciones, yo pueda ayudar a que muchos corazones más se abran a mis mensajes. Oren por mis intenciones. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Mi Hijo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de mayo de 2010
¡Queridos hijos! Dios les ha dado la gracia de vivir y de custodiar todo el bien que hay en ustedes y alrededor de ustedes, y de alentar a otros a ser mejores y más santos, pero Satanás no duerme, y a través del modernismo los desvía y los conduce por su camino. Por eso, hijitos, en el amor hacia mi Corazón Inmaculado, amen a Dios sobre todas las cosas y vivan Sus Mandamientos. Así su vida tendrá sentido y la paz reinará en la Tierra. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de junio de 2010
¡Queridos hijos! Con alegría los invito a todos a vivir mis mensajes alegremente, sólo así, hijitos, podrán estar más cerca de mi Hijo. Deseo conducirlos a todos únicamente a Él, y en Él encontrarán la verdadera paz y la verdadera alegría del corazón. A todos los bendigo y los amo con inmenso amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de julio de 2010

¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a seguirme con alegría. Deseo guiarlos a todos a mi Hijo y vuestro Salvador. No están conscientes de que sin Él no tienen alegría, ni paz, ni futuro, ni vida eterna. Por eso, hijitos, aprovechen este tiempo de oración y abandono gozosos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de agosto de 2010
¡Queridos hijos! Con gran alegría, también hoy, deseo nuevamente invitarlos: oren, oren, oren. Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración personal. Durante el día busquen un lugar donde, en recogimiento, puedan orar con alegría. Los amo y los bendigo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de setiembre de 2010

¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal de paz, y los exhorto a vivir aún más su vida de fe, porque aún son débiles y no son humildes. Los exhorto, hijitos, a hablar menos y a trabajar más en su conversión personal, para que su testimonio sea fecundo. Y que su vida sea una oración continua. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de octubre de 2010
¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración. Mi invitación quiere ser para ustedes, hijitos, una invitación para que se decidan a seguir el camino de la conversión, por eso oren y pidan la intercesión de todos los Santos. Que ellos sean para ustedes ejemplo, estímulo y alegría hacia la vida eterna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de noviembre de 2010

¡Queridos hijos! Los miro y veo en su corazón muerte sin esperanza, inquietud y hambre. No hay oración ni confianza en Dios, por eso el Altísimo me permite traerles esperanza y alegría. Ábranse. Abran sus corazones a la misericordia de Dios y Él les dará todo lo que necesitan y llenará sus corazones con la paz, porque Él es la paz y su esperanza. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

25 de diciembre de 2010

¡Queridos hijos! Hoy, mi Hijo Jesús y yo deseamos darles abundancia de gozo y de paz para que cada uno de ustedes sea un alegre portador y testigo de la paz y de la alegría en los lugares en que viven. Hijitos, sean bendición y sean paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

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