Comunión María Reina 
de la Paz - Argentina

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Última actualización: 25/12/15

Presentación

          La Comunión María Reina de la Paz nuclea a un "ejército" de amor sobre la tierra para apresurar el Triunfo del Corazón Inmaculado de María, puerta abierta para el Advenimiento de Cristo en la Gloria.

          Todos los miembros de la Comunión María Reina de la Paz acogen a María como su Madre y viven unidos a ella. Se saben infinitamente amados y desean responder a todo lo que María les pide de parte del Padre de las Misericordias, comprometiéndose a poner en práctica lo que la Santísima Virgen nos pide.

María en Medjugorje nos dice en su mensaje del 25 de febrero de 1997:


          Queridos hijos, hoy también los invito de manera particular a abrirse a Dios Creador y a
volverse activos. En este tiempo, hijitos, los invito a que vean quién tiene necesidad de su ayuda espiritual o material. A través de sus ejemplos, hijitos, ustedes serán las manos tendidas de Dios, que la humanidad busca. Sólo así comprenderán que son llamados a dar testimonio y a transformarse en alegres portadores de la palabra y del amor de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado.

y en su mensaje del 25 de octubre del 2003 nos recuerda:


          ¡Queridos hijos! Los llamo de nuevo a
consagrarse a mi corazón y al corazón de mi Hijo Jesús. Deseo, hijitos, llevarlos a todos por el camino de la conversión y de la santidad. Únicamente así, a través de ustedes, podemos llevar muchísimas almas por el camino de la salvación. No tarden, hijitos, sino digan con todo su corazón: deseo ayudar a Jesús y a María para que muchísimos hermanos y hermanas conozcan el camino de la santidad. Así se sentirán complacidos de ser amigos de Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

           Llevamos en nuestras oraciones cotidianas a cada miembro de la Comunión María Reina de la Paz, servidor precioso del plan de Dios y de las intenciones de la Santísima Virgen.

Los hermanos y hermanas de la

Comunión María Reina de la Paz


Cité de l’Immaculée 53170 Saint Denis du Maine (France)

Tel 00 332 43 64 23 25 – Fax 00 332 43 64 23 26

e-mail: cite.immaculée@free.fr

sitio web: www.mariereine.com

Para toda información contactarse en Argentina con:

Comunión María Reina de la Paz

e-mail: cmariareina@mensajerosdelareinadelapaz.org

 

Presentación  


1. La Comunión María Reina de la Paz-Argentina

2. 
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Avisos  

Invitación para 1º de noviembre de 2010: Presentación del libro "Dios de los Corazones" de Giorgio Sernani 

El próximo lunes 1º de noviembre a las 19:30 se presentará el libro Dios de los Corazones de Giorgio Sernani, una evocación y crónica retrospectiva del Congreso Eucarístico celebrado en Buenos Aires en 1934 en el salón parroquial de la Basílica San Nicolás de Bari, Avda. Santa Fe 1352, Buenos Aires. La presentación estará a cargo del Pbro. Luis Lahitou, Presidente de la Junta de Estudios Históricos Eclesiásticos de la Argentina. Se culminará con el canto del Himno Eucarístico y el de la Virgen de Luján y un vino de honor. Se podrán adquirir allí ejemplares del libro, que el autor firmará a quienes lo deseen.

"Dios de los Corazones" contiene una explicación del Himno Eucarístico, interesantes detalles sobre el origen de los Congresos Internacionales, la organización del Congreso Eucarístico Internacional del 34, que tuvo lugar en Buenos Aires, considerado el más impresionante de la Historia, una evocación y crónica de las distintas celebraciones y encuentros realizados durante el mismo, la recopilación de los discursos, repercusión periodística, y  recuerdos contemporáneos de personas que tuvieron la dicha de vivir aquel acontecimiento, incluyendo también un cuadernillo con fotos de distintos momentos del Congreso. Igualmente contiene una exhortación sobre la adoración perpetua del P. Justo Antonio Lofeudo, m.s.s., bien conocido de los lectores de esta página. El autor culmina su libro con dos propuestas "que en nuestros templos, en nuestras peregrinaciones y en toda ocasión propicia se cante, con fervor cristiano y patriótico, el Himno "Dios de los corazones", consagrado ya como el Himno Eucarístico de los argentinos y extender por el suelo patrio la adoración al Señor, sobre todo, la Adoración Perpetua. Así, este trabajo no será un recuerdo nostálgico, sino un incentivo a luchar desde el llano - ayudados por la Santísima Virgen- por el advenimiento del Reino Eucarístico de Nuestro Señor”.

Otras citas de distintas personalidades y medios:

“El Congreso Eucarístico fue único, esplendoroso e insuperable, por la organización, la fe y el calor del inmenso y grande pueblo argentino” expresó el Cardenal Pacelli, Legado papal, posteriormente Pío XII.

Don Orione lo definió como "un verdadero Milagro".

“Este magno Congreso es el más maravilloso espectáculo de fe católica que mis ojos hayan tenido la dicha de ver. Honra y gloria a la noble Argentina que ha transformado su gran capital en un inmenso altar hacia el cual se dirigen en estos momentos los ojos del mundo cristiano” Cardenal Cerejeira, primado de Portugal.

“Ha sido un placer inmenso para todo corazón católico contemplar el espectáculo de una gran ciudad y un gran pueblo rendidos ante Jesús. Porque es tan excelso el espectáculo que ofrece Buenos Aires en estos días del Congreso Eucarístico, que después de haberlo visto sólo una cosa puede concebirse mejor: El Cielo.”  Cardenal Leme de Río de Janeiro

"Buenos Aires, trono monumental del Divino Rey. Jamás se vio un portento similar" Osservatore Romano

"Inútilmente buscamos, en la historia de los pueblos un acontecimiento comparable" La Nación, 15-10-34


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Santos para el año 2014

El archivo con los nombres de los santos se puede bajar de:  Santos 2015

Introducción:
Los Santos Patronos
(Extraído del BOLETÍN ECLESIÁSTICO del Arzobispado de Buenos Aires, Noviembre 2008, Año L, Número 501) 


     El pueblo cristiano expresa su culto a Dios bajo la protección y a imitación de la Virgen María y de los) Santos. A algunos santos le tiene especial devoción y son a los que tiene por Patronos. El Catecismo de la Iglesia Católica nos da la razón más poderosa, cuando nos dice con palabras del Concilio: “Los Santos del Cielo presentan por medio del único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, los méritos que adquirieron en la tierra... y su solicitud fraterna ayuda mucho nuestra debilidad (956)”. Así la Iglesia Católica confiesa que el único Mediador nuestro ante Dios es Jesucristo y sólo Jesucristo, pero que Jesucristo ha querido asociar a su mediación a todos nuestros hermanos que ya triunfaron y están en la Gloria intercediendo por nosotros.

     Dios quiere honrar a sus Santos haciéndolos intercesores y patronos nuestros en el Cielo, donde ruegan continuamente por nosotros.

     Patrono es una palabra que procede del derecho romano. El vocablo encuentra sus raíces en un origen latino, derivado de pater, patris y con varias acepciones en su significado entre las que caben destacar: Protector, Defensor, Amparador.

     El Patrono, en los procesos judiciales de la antigua Roma, era el defensor de los clientes, de los colonos y de los libertos. El Patrono tenía que ser un hombre libre, influyente, ciudadano romano, que contara con medios para defender a los débiles.

     Era, por lo mismo, una persona muy importante y bienhechora, a la cual acudían los necesitados para conseguir su favor en los tribunales o ante la autoridad. ¿Cómo pasó este concepto al lenguaje y a la tradición cristianas? Fue San Ambrosio, Obispo de Milán, abogado romano, quien aplicó a los Santos el nombre y la realidad jurídica del Patrono. Ambrosio preguntaba: “¿Qué hace un santo en el Cielo ante Dios?. Lo mismo que el Patrono ante el juez o el Emperador. Pide, suplica, ruega por nosotros, y nos obtiene de Dios los favores que le pedimos.” Así de sencillo y claro nos explica San Ambrosio lo que son para nosotros esos Santos Patronos: intercesores ante Dios, como lo era ante el juez o la autoridad el Patrono romano. 


Escribió Sor Emmanuel:
(Del libro "Medjugorje, el Triunfo del Corazón" de Sor Emmanuel, Ediciones Paulinas)
Mi Comunidad (de las Bienaventuranzas) tiene una hermosa tradición que favorece activamente su unión con la Iglesia del Cielo. Al alba de cada nuevo año, le pedimos a un santo que nos elija. Nos protegerá, nos inspirará los buenos senderos a tomar y nos introducirá en su propia gracia . 

Para saber qué santo nos ha elegido, nos reunimos en oración. Después de haber invocado al Espíritu Santo, hacemos circular entre nosotros un canasto lleno de papelitos cuidadosamente doblados. En ellos están escritos numerosos nombres de santos, así como una frase o palabra de su autoría. Cada uno de nosotros recibe también una tarea en unión con ese santo. Naturalmente, hemos extendido esta tradición a quienes nos visitan, a nuestros amigos y a nuestras familias, y ellos demuestran una gran alegría al recibir un santo para todo el año. Una vez más, tenemos la oportunidad de maravillarnos ante las maniobras de la Providencia, porque frecuentemente el año no termina sin que el nuevo compañero haya realizado cosas muy hermosas para su protegido.

Para la Santísima Virgen, la santidad no es una teoría confusa, lejana e inaccesible, sino una victoria de amor aplicada a cada momento de nuestra jornada, por más insignificante que parezca. Al conectarnos con esos maravillosos compañeros que son los santos, ella nos sana una vez más de nuestra falta de encarnación, dicho de otra forma, de nuestra falta de corazón.  Así como en la Tierra tejió con sus manos la túnica de su Jesús, María teje todavía hasta los mínimos vínculos entre sus hijos del Cielo y los de la Tierra; Ella teje la Iglesia final. Para ello, no utiliza otro hilo que el amor, ni otro telar que su corazón. 

Queridos santos... ¡les abrimos nuestras puertas!

Un santo para el 2014
    
Una vieja tradición en la Iglesia consiste en sacar un santo al principio del año. En efecto, santa Faustina habla de esta práctica de su comunidad en su Diario (ver § 360). También nosotros hemos pedido un santo que acompañara a nuestra familia de Enfants de Medjugorje durante el 2008, ¡y hemos recibido a san Maximiliano Kolbe! Ya lo habíamos recibido en el 2001; señal de que nos ama con un amor muy particular y cuenta con nosotros para que vivamos con la Inmaculada. ¡El nos ayudará a amarla más que nunca! Invoquémosla juntos cada día de este año para que él nos obtenga la gracia de consagrarnos a la Virgen y de trabajar con ella asidos de su mano. La rama de habla inglesa, Children of Medjugorje, recibió a santa María Magdalena, ¡otra amiga de la Virgen!, y la española a la beata Mariam de Bethleem. 
     Cada uno puede recibir también un santo particular. Este santo será su compañero de ruta durante todo el año, será su amigo, su confidente. Lo protegerá, lo ayudará en su vida cotidiana y le hará descubrir su propio camino de santidad. Lo enriquecerá con sus virtudes y le hablará al corazón, de acuerdo al grado de intimidad que usted desee vivir con él. ¡Conozca su vida, quizás hasta pueda leer sus escritos!
(extraído del Report de Sor Emmanuel en español, 15 de enero de 2008)

Recomendamos imprimir la lista de santos de nuestra página Internet www.mensajerosdelareinadelapaz.org , recorte los nombres, póngalos en una canasta. Durante sus reuniones de familia (de amigos o de comunidad), luego de haber invocado juntos al Espíritu Santo, que cada uno tome un papelito y descubra qué santo lo ha elegido para el 2008. ¡En efecto, son ellos quienes nos eligen y no nosotros a ellos! Junto con ese santo, recibirá una tarea particular y una intención de oración. ¡Divulgue esta tradición, sus amigos también necesitan la ayuda del Cielo y el ejemplo de los santos! Iremos subiendo en nuestra página la historia de nuestra beata Mariam, así como frases suyas que nos ayudarán a ir intimando cada vez más con ella.
(Gisele - Nota 1 al Report del 15 de enero de 2008)

El archivo con los nombres de los santos se puede bajar de:  Santos 2015


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Oramos por Argentina

Queridos hermanos:

Aquí pueden ver la grilla actualizada al 07-10-06 con la gente que se ha comprometido a rezar el Rosario tanto desde sus hogares, como frente al Santísimo. Pueden seguir uniéndose a esta campaña de intercesión indicando el horario y modalidad de rezo a:

oramosporlaargetina@argentina.com


También si lo desean pueden solicitar nuevamente la grilla vacía para poderla imprimir y hacer completar en sus parroquias, grupos de oración etc, enviándola luego por fax para que subamos los datos. Se ha llegado hasta este momento a 870 compromisos de oración del Rosario en los hogares y 396 frente al Sagrario cubriendo la semana.

Ver: Grilla del Rosario en Defensa de la Vida, la Familia y los Valores

UNA CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE

 

Declaración de la Comisión Permanente (23 de agosto de 2006)

 

A los hermanos que creen en Dios
y a todos los hombres de buena voluntad:

Como pastores de la Iglesia, les escribimos con la preocupación y la esperanza del amor que les debemos.

Hace pocos días una señora se presentó a un sacerdote con una hija discapacitada y con profunda alegría le dijo: “Gracias, padre, hace unos años usted me ayudó a ver claro. Yo estuve a punto de abortar ante la evidencia de las malformaciones de mi hija cuando estaba en mi vientre. Usted me ayudó a no hacerlo. Hoy esta hija es la que da sentido a mi vida. Aún con su discapacidad es la alegría de nuestra familia”.

Nuestra experiencia eclesial puede mostrar miles de situaciones como ésta. ¿Cuál fue el móvil de ese sacerdote al ayudar a esa mujer? ¿Cuál es nuestro móvil al dirigirnos a las autoridades, a nuestros representantes y a todo el pueblo tratando de apostar por la vida e impedir la legalización del aborto? Créannos: sólo nos mueve el profundo amor de Dios por todos nosotros. Sólo nos mueve el deseo de valorar cada una de las vidas que se engendran y que ya son un ser constituido en el vientre de la madre.

Todos apreciamos lo que hizo la Madre Teresa por cada uno de esos seres débiles, olvidados de la sociedad, excluidos, moribundos en las calles. Esa mujer, de quien nadie puede dudar que sólo era impulsada por el amor, puso tanto empeño en ocuparse de los moribundos como en impedir que las madres cayeran en el gravísimo error de abortar a sus hijos.

Muchas veces se nos quiere hacer aparecer como retrógrados o fundamentalistas ante el tema del aborto. Se acepta y valora el trabajo de la Iglesia en favor de los pobres, pero se nos descalifica cuando defendemos el derecho a la vida. ¿Qué nos pasa como sociedad? Toda la tradición judeocristiana basada en los mandamientos de la Ley de Dios por miles de años consideró que el aborto es un crimen. ¿Qué luces ha recibido esta nueva cultura, qué revelaciones se nos han manifestado para descubrir que lo que siempre fue un mal tan grande hoy ya no lo es? También en otros tiempos hubo abortos, pero siempre se consideró que era un mal a desterrar. Las culturas cambian, pero los fundamentos esenciales de las personas permanecen. La Ley de Dios y el sentido común nos han enseñado que la vida es un gran bien que debemos preservar desde el momento que comienza.

Seguramente muchos de ustedes han visto la película en la que se ha filmado un aborto (El grito silencioso). La técnica nos permite apreciar que no hay ninguna diferencia entre destrozar el cráneo de esa pequeña criatura ya gestada o cometer el homicidio de un niño que camina por la calle.

En nuestros días se ha reavivado la polémica sobre la despenalización del aborto con motivo de situaciones muy dolorosas que afectan la vida de una joven discapacitada y de un ser inocente por nacer. Lo trágico de esta situación no puede hacernos olvidar que podemos asesinar a un inocente.

Esta polémica no es una discusión más entre tantas. Es una cuestión de fondo. Nunca, como en este caso, puede decirse que es una cuestión de vida o muerte. Tan es así, que involucra a todos los ciudadanos de cualquier credo o condición social. ¿Cuál será la opción de los argentinos? Cada uno en su conciencia debe discernir si quiere una sociedad que respete la vida de todos los seres engendrados. Los que creemos en Dios debemos darle ante todo a Él la propia respuesta. A los que no creen, los invitamos a que consideren qué les dice el sentido común frente a un ser ya engendrado que es verdadero sujeto de derechos humanos. A todos les pedimos, es más, les rogamos asumir este tema con la seriedad que se merece.

Los cristianos, como nos enseña San Pablo, no entristezcamos a Dios: no sembremos la cultura de la muerte en nuestra sociedad. Por el contrario, sembremos la esperanza y la alegría que provienen del amor de Dios por sus criaturas. Así nos lo enseñó Jesús, quien pidió al Padre que no se pierda ninguno de los hermanos.

María, que en Belén alumbró al Hijo de Dios, nos ayude a optar siempre por la vida.

 

Buenos Aires, miércoles 23 de agosto de 2006

144ª Reunión de la Comisión Permanente de la
Conferencia Episcopal Argentina


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El triunfo de María

Diciembre de 2004
     Verán adjunta una revista El triunfo de María, que aparece nuevamente luego de un año de pausa. En la primer foto verán al equipo de Regina Pacis (ese convento blanco que se encuentra justo al pie de la Cruz Azul, para los que hayan ido a Medjugorje) que se encarga de la Comunión María Reina a nivel internacional. Realmente hacen honor a su función ya que el P. Philippe Mascarel nació en la Isla de la Reunión (en el océano Indico más o menos a la altura de Madagascar), Martina es eslovena, las Hnas Lioba y Anna Katharina, alemanas, Waltraud, austríaca, y la Hna. Béné (que no aparece en la foto) y el Hno Jean-Francois, franceses. Tanto Verena como Gisela llegaron a Medjugorje luego de mi partida, por lo que no las conozco personalmente y no sé de dónde son. Aunque pasé una temporadita en Regina Pacis, estaba normalmente en Ephese, la casa de la Comunidad de las Bienaventuranzas que se encuentra a 100 m de la Parroquia de Santiago Apóstol, y que se dedica especialmente a los peregrinos de habla francesa. De todas formas, las tres casas nos reuníamos habitualmente (la tercera es Saint Joseph, que brinda apoyo a los peregrinos alemanes) para festejar el Shabbat, los viernes por la noche, las vísperas de Resurrección -una celebración de la liturgia hermosa, cantada a 4 voces, los sábados por la tarde, y luego para el almuerzo los domingos. La foto fue tomada en el patio, donde solíamos almorzar los domingos, cuando el tiempo lo permitía, (no en invierno, por cierto!!). Como verán está directamente contra la ladera del Podbrdo. Fue una alegría para mí poder volver a ver a estos hermanitos en foto. Supongo que para ustedes también es lindo verlos, ya que ellos nos llevan a todos en su oración cotidiana. ¡Qué hermoso sería si alguno de ellos viniera un día a visitarnos!

Gisele


A continuación los números siguientes:
Diciembre 2004 / Enero 2005 / Febrero 2005 / Marzo 2005  / Mayo 2005 / Setiembre 2005 / Noviembre 2005 / Marzo 2006
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Retiro de Consagración

          ... Este retiro de consagración está llamado a cambiar nuestra vida cada vez que lo hagamos. Ha sido concebido para que cada uno, cualquiera sea su "nivel espiritual", pueda encontrar en él un alimento que le fortifique en su teología mariana y en su vida teologal. Orando estas páginas nos adentramos, por medio de la oración, la meditación y la adoración, en el corazón mismo del misterio trinitario...

 

CONSAGRACIÓN DE SÍ MISMO Y DEL MUNDO

AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA,

REINA DE LA PAZ,

REINA DEL UNIVERSO,

REINA DE LOS CORAZONES,

Y POR ELLA A LA SANTÍSIMA TRINIDAD


Extraído de la Introducción del libro, 3ra. Edición Argentina, setiembre 2005, págs. 11 a 13:

          La finalidad de la consagración son los desposorios místicos, la alianza de las dos naturalezas divina y humana en el corazón de Dios, por medio del corazón humano, pero inmaculado de la Virgen María.

          La unión con María ofrece a los más pobres los frutos de la unión mística que sólo encontramos en las séptimas moradas: la infancia espiritual, la intimidad con la vida trinitaria, el deseo intenso de sufrir en unión con la pasión redentora de Cristo, el total abandono a la voluntad de Dios y gracias de intimidad casi constantes.

          Tradicionalmente la vida de unión con María, unida a Dios, se manifiesta como una luz que Dios concede al final de la noche del espíritu, como un grado suplementario y más íntimo de la unión.

          Por la consagración al Corazón Inmaculado de María, el más sencillo de hijos de la Virgen goza de las ternuras y de los auxilios reservados habitualmente al novio o al esposo.

          Consagrar y sacrificar significan etimológicamente lo mismo: hacer sagrado por medio de una ofrenda a Dios. La finalidad de la consagración es la de sacrificarse totalmente por amor, pero en el Corazón de María, esto es, de la manera más dulce y tierna. Todo aquello que no podemos cargar nosotros mismos se lo ofrecemos a ella, para que al igual que en el sacrificio de la Misa, por la consagración, el amargo pan de la miseria se convierta en dulce pan de ángeles. Cuando se comprende este principio redentor, concebido por la Sabiduría divina, se tiene ansias de colaborar con la Virgen en la consagración de sí mismo y del mundo como lo ha hecho de manera tan explícita Juan Pablo II al retirarse de Czestochowa:

          "Madre de la Iglesia, nuevamente me consagro a ti, a tu maternal esclavitud de amor: ¡Totus tuus! ¡Soy todo tuyo! ¡Te consagro toda la Iglesia, donde quiera que esté, hasta las extremidades de la tierra! Te consagro la humanidad; te consagro todos los seres humanos, mis hermanos; todos los pueblos y todas las naciones. Te consagro Europa y todos los continentes. Te consagro Roma y Polonia unidas a través de tu servidor por un nuevo lazo de amor, ¡Oh Madre, dígnate aceptar esta consagración! ¡Oh Madre, no nos abandones! ¡Oh Madre, guíanos!"

          Esta consagración es la condición para adherirse a la Comunión María Reina de la Paz, cuyos miembros quieren entregarse totalmente a María para ser invulnerables a los dardos inflamados del Príncipe de este mundo, que quiere devorar a los hijos de la Mujer revestida de sol.

          La palabra de Jesús debe interpelarnos de una manera imperiosa: al final de los tiempos el amor de un gran número se enfriará (Mt 24,12). La finalidad de la consagración es que seamos capaces, entregándonos al Corazón de María, de llegar a amar con un amor divino. La Eucaristía, sacramento del amor extremo, nos ayudará de manera cotidiana y deberá acompañar este retiro. En esta nueva milicia de la Inmaculada que es la Comunión María Reina de la Paz

debemos lograr el reino de María en los corazones y entre los corazones. El sacramento de la reconciliación es también un medio privilegiado para restablecer el reino de la Virgen en y entre nuestros corazones.

          María, por su Asunción y su Coronación en el Cielo permanece en el corazón de la Trinidad, allí donde su Hijo nos ha preparado un lugar. María que habita en la Trinidad, quiere también hacer su morada en el corazón del hombre. Presente en el Cielo, no lo está menos en la tierra, estableciendo así un puente para llevarnos a su Hijo. Orando con estas páginas, se procurará penetrar, por medio de la oración, la meditación y la adoración, en el corazón mismo del misterio trinitario. 

          Este retiro de consagración está llamado a cambiar nuestra vida cada vez que lo hagamos. Por ello, con mucha seriedad y asiduidad, le consagraremos parte de nuestro tiempo cada día; levantándonos más temprano o velando al anochecer. El retiro ha sido concebido para que cada uno, cualquiera sea su "nivel" espiritual, pueda encontrar en él un alimento que lo fortifique en su teología mariana y en su vida teologal. Podrá ser un retiro cerrado con un guía espiritual o igualmente un retiro predicado.

          Cada día se encontrará uno de los mensajes dados por la Virgen María en Medjugorje;* en los que podremos detenernos pues, a pesar de su aparente simplicidad, constituyen un verdadero método educativo en la vida espiritual.

          Además de la Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica, los dos libros indispensables para la formación de un cristiano para los tiempos que se avecinan, son, sin ninguna duda, el Tratado de la verdadera devoción a María de san Luis María Grignion de Montfort (que será citado en el retiro bajo las siglas VD o SM para el Secreto de María), e Historia de un Alma de santa Teresita del Niño Jesús, proclamada doctora de la Iglesia el 19 de octubre de 1979. Teresita viene a completar las enseñanzas de Grignion de Montfort mostrando que el caminito por el cual triunfa la misericordia forma parte del secreto de Dios para los últimos tiempos.

          Este retiro deberá ser clausurado con la consagración a María en el curso de una Eucaristía.

Para información sobre el libro, ver  en Material de Difusión la sección Libros

Para información sobre el Retiro de Consagración, puede escribirse a:

cmariareina@mensajerosdelareinadelapaz.org
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Noticias       

Mons. Hnilica habla sobre Medjugorje

Publicamos a continuación la traducción de la entrevista realizada en octubre del 2004 por Marie Czernin, de la Revista Pur, al Obispo Pavel Hnilica, un viejo amigo del Papa Juan Pablo II, que vive en Roma desde los tiempos de su fuga de Eslovaquia en los años 50. 

Recomendamos su lectura y rogamos su difusión.

Mensajeros de la Reina de la Paz   

Obispo Hnilica, Ud. pasó mucho tiempo cerca del Papa Juan Pablo II y pudo compartir con él momentos muy personales. ¿Tuvo ocasión de hablar con el Papa sobre los acontecimientos de Medjugorje?

 

     Cuando en 1984 visité al Papa en Castel Gandolfo y almorcé con él, le conté acerca de la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María que había podido cumplir el 25 de marzo de aquel mismo año, en manera totalmente inesperada, en la Catedral de la Asunción en el Kremlin de Moscú, así como la Virgen lo había pedido en Fátima. Él quedó muy conmovido y dijo: “La Virgen te ha guiado hacia allí con su mano” y yo respondí: “No, Santo Padre, me ha llevado en brazos!”.  Luego me preguntó qué pensaba de Medjugorje y si yo había estado allí. Respondí: “No. El Vaticano no me lo ha prohibido pero me lo ha desaconsejado”. Entonces, el Papa me miró con mirada resuelta y dijo: “Ve de incógnito a Medjugorje, así como fuiste a Moscú. ¿Quién te lo puede prohibir?”. De este modo el Papa, sin darme un permiso oficial, había encontrado una solución. Luego, se dirigió a su estudio y tomó un libro sobre Medjugorje, escrito por René Laurentin. Comenzó a leerme alguna página y me hizo notar que los mensajes de Medjugorje están relacionados con los de Fátima: “Ves, Medjugorje es la continuación del mensaje de Fátima”. Fui tres o cuatro veces de incógnito a Medjugorje, pero el entonces Obispo de Mostar-Duvno Pavao Zanic me escribió una carta en la que me intimaba a no ir más a Medjugorje, en caso contrario le escribiría al Papa. Evidentemente, alguien le había informado de mis estadías, pero por cierto no tenía yo miedo del Santo Padre.

 

¿Tuvo después alguna otra posibilidad de hablar de Medjugorje con el Papa?

 

     Sí, la segunda vez que hablamos de Medjugorje –lo recuerdo bien- fue el 1 de agosto de 1988. Una comisión médica de Milán, que por entonces había examinado a los videntes, visitó al Papa en Castel Gandolfo. Uno de los médicos hizo notar que el Obispo de la diócesis de Mostar creaba dificultades. Entonces el Papa dijo: “Dado que es el obispo de la región, debéis escucharlo” y luego, volviéndose serio, agregó: “Pero, deberá rendir cuenta ante al ley de Dios de haber administrado el asunto justamente.” El Papa permaneció un momento pensativo y después dijo: “Hoy el mundo está perdiendo el sentido de lo sobrenatural, es decir, el sentido de Dios. Pero muchos reencuentran este significado en Medjugorje por medio de la oración, el ayuno y los sacramentos”. Fue el testimonio más bello y explícito sobre Medjugorje. Me impactó porque la comisión que había examinado a los videntes (se refiere a la declaración de Zadar) declaró entonces: Non constat sobrenaturalitate. Por lo contrario, el Papa había comprendido desde hacía tiempo que en Medjugorje ocurría algo sobrenatural. De los más variados relatos sobre los  acontecimientos de Medjugorje, el Papa se había podido convencer que en aquel lugar se encuentra a Dios.

 

¿No puede haber ocurrido que mucho de lo que ocurre en Medjugorje haya sido inventado y que antes o después se verá que el mundo cayó en un gran fraude?

 

     Hace algunos años. en Marienfried, hubo un gran encuentro de jóvenes al que también fui invitado. Entonces un periodista me preguntó: “Señor Obispo, ¿no piensa que todo lo que ocurre en Medjugorje tenga como origen al diablo?”. Le respondí: “Soy jesuita. San Ignacio nos enseñó que hay que discernir los espíritus y que cada evento puede tener tres causas o razones: humana, divina o diabólica”. Al fin tuvo que admitir que todo lo que ocurre en Medjugorje no es explicable desde el punto de vista humano, o sea que jóvenes totalmente normales atraigan a ese lugar millares de personas que llegan cada año para reconciliarse con Dios. Mientras tanto, a Medjugorje se lo llama el confesonario del mundo. Ni en Lourdes ni en Fátima se verifica el fenómeno de tantísimas personas que se confiesan. ¿Qué ocurre en un confesonario? El sacerdote libera a los pecadores del demonio. Le respondí al periodista: “Ciertamente, el demonio ha logrado hacer muchas cosas, pero hay algo que seguramente no puede hacer. ¿Puede el demonio mandar a las personas a confesarse para liberarse de sí mismo?”. Entonces el periodista se puso a reír y comprendió qué quería decir. La única razón que queda, por tanto, es ¡Dios! Después le referí al Santo Padre también esta conversación.

 

¿Cómo podría resumir en un par de frases el mensaje de Medjugorje? ¿Qué distingue estos mensajes de los de Lourdes o de Fátima?

 

     En todos estos tres lugares de peregrinación la Virgen invita a la penitencia, al arrepentimiento y a la oración. En esto, los mensajes de los tres lugares de apariciones se asemejan. La diferencia está en que los mensajes de Medjugorje duran desde hace 24 años. Esta continuidad intensa de apariciones sobrenaturales no ha disminuido en los últimos años. Tanto es así que siempre más intelectuales se convierten en este lugar.

 

Para algunas personas los mensajes de Medjugorje no son dignos de fe porque luego estalló la guerra. Por lo tanto, no sería lugar de paz sino de conflictos.

 

     Cuando en 1991 (exactamente 10 años después del primer mensaje: “¡Paz, paz y sólo paz!”) estalla la guerra en Bosnia-Hergezovina, yo me encuentro almorzando con el Papa y él me pregunta: “¿Cómo se explican las apariciones de Medjugorje si ahora en Bosnia está la guerra?”. La guerra fue verdaderamente algo terrible.

     Le respondí al Papa: “Y sin embargo ahora está ocurriendo lo mismo que aconteció en Fátima. Si entonces hubiésemos consagrado Rusia al Corazón Inmaculado de María se podría haber evitado la Segunda Guerra Mundial y también la difusión del comunismo y del ateísmo. Justo después que Ud., Santo Padre, llevó a cabo esta consagración en 1984, en Rusia hubieron grandes cambios a través de los cuales comenzó la caída del comunismo.      También en Medjugorje, al inicio, la Virgen advirtió que habrían de estallar guerras si no nos convertíamos, pero nadie tomó seriamente estos mensajes. Esto significa que si los obispos de la ex-Yugoslavia hubieran tomado seriamente los mensajes –naturalmente aún no puede la Iglesia conceder un reconocimiento definitivo, ya que las apariciones están en curso- quizás no se habría llegado a este punto”. El Papa me dijo: “Entonces el Obispo Hnilica está convencido de que mi consagración al Corazón Inmaculado de María haya sido válida”, y yo respondí: “Ciertamente que fue válida, el punto es sólo cuántos obispos han cumplido esta consagración en comunión (en unión) con el Papa”.

 

Volvamos nuevamente al Papa Juan Pablo y a su especial misión...

 

     Sí. Hace algunos años, cuando el Papa estuvo mal de salud y comenzaba a caminar con el bastón, le volví a contar lo de Rusia durante un almuerzo. Luego, se apoyó en mi brazo para que lo acompañase al ascensor. Ya temblaba mucho y repitió durante cinco veces, con voz solemne, las palabras de la Virgen de Fátima: “Finalmente mi Corazón Inmaculado triunfará”. El Papa sentía verdaderamente tener esa gran misión por Rusia. También entonces subrayó que Medjugorje no es otra cosa que la continuación de Fátima y que debemos redescubrir el significado de Fátima. La Virgen nos quiere educar en la oración, la penitencia y en una mayor fe. Es comprensible que una madre se preocupe de sus hijos que están en peligro y así hace la Virgen en Medjugorje. Le expliqué también al Papa que el mayor movimiento mariano parte hoy de Medjugorje. En todas partes hay grupos de oración que se reúnen en el espíritu de Medjugorje. Y él lo confirmó.

 

Algunos se maravillan de que ninguno de los videntes de Medjugorje, una vez crecidos, haya entrado en el convento o se haya hecho sacerdote. Este hecho ¿puede ser interpretado como un signo de nuestro tiempo?

 

     Sí, lo veo en modo positivo, porque podemos ver que estas personas que la Virgen ha elegido son simples instrumentos de Dios. No son ellos los autores que han elucubrado todo sino que son colaboradores de un más vasto proyecto divino. Solos no tendrían la fuerza. Hoy es particularmente necesario que la vida de los laicos se renueve. Hay, por ejemplo, también familias que viven esta consagración a la Virgen, no sólo monjas o sacerdotes. Dios nos deja la libertad. Hoy debemos dar un testimonio al mundo: quizás en el pasado tales testimonios límpidos se encontraban mayormente en los conventos, pero hoy necesitamos estos signos también en el mundo. Ahora bien, es sobre todo la familia la que debe renovarse porque la familia hoy se encuentra en una crisis profunda. No podemos conocer todos los planes de Dios pero, seguramente, debemos hoy santificar la familia. ¿Por qué hay menos vocaciones? Porque hay menos familias santas. También el matrimonio es una gran vocación.

 

¿Qué piensan hoy de Medjugorje sus colegas obispos?

 

     Marija Pavlovic-Lunetti, una de las videntes que aún recibe mensajes de la Virgen, una vez lloró delante mío porque había sabido que algunos obispos ponían en duda la autenticidad de los mensajes. El entonces Obispo de Mostar, Pavao Zanic, hasta había llegado a definirla como una mentirosa. Mi respuesta al Obispo de Mostar fue: “Usted se equivoca. Piense sólo en cómo se comportan normalmente los chicos en una gran familia. Si les es confiado un secreto especial, el día siguiente ya pelean y le cuentan el secreto a los otros. Si yo fuese la Virgen habría elegido un chico solo y no seis, porque me habría parecido demasiado arriesgado. Pero estos chicos fueron durante muchos años torturados (mentalmente quiere decir) por la policía y sin embargo no revelaron nada”.  Indudablemente, quizás estos mensajes no son tan profundos y misteriosos como los de Fátima, pero aquí se trata de una trasposición de los mensajes de Fátima, como lo ha entendido también el Papa. No bastan sólo grandes mensajes, que luego no pueden ser divulgados. A través de Medjugorje son divulgadas la oración continua y también la penitencia. Maravilla que en Medjugorje la gente ayune a pan y agua, aún dos veces a la semana, se consagre al Corazón de la Virgen y la veneren.

     En los años 80, una vez vinieron a mí seis obispos brasileros porque habían escuchado decir que yo me interesaba por Medjugorje. Me pidieron si podía lograr que pudiesen concelebrar una Santa Misa con el Papa. Luego querían ir a Medjugorje. El Papa accedió recibirlos pero su secretario, Mons. Stanislaw Dziwicz, dijo inmediatamente: “Os ruego no digáis que el Papa os ha recibido en una Misa privada porque vais a Medjugorje, sino que os ha invitado porque habéis venido del lejano Brasil”. Esto significa que naturalmente el Papa nunca ha reconocido explícitamente y oficialmente Medjugorje, porque no quiere anticipar al obispo de la diócesis de Mostar. El mismo Papa habría ido gustosamente a Medjugorje, pero para eso el Obispo de Mostar debería haber dado una clara señal.

     Cuando hace dos años el Papa fue a Croacia y hubo en Zagreb, en ocasión de la beatificación del Cardenal Stepinac, un encuentro de unos 50 obispos y del cual participé también yo. Entonces saludé los obispos que ya conocía. Luego, uno de ellos me dijo con cordialidad: “Soy el nuevo Nuncio Apostólico en Zagreb, y Ud. vendría a ser entonces ¡el Legado Apostólico de Medjugorje!”. Lo dijo no en tono despreciativo sino de amistad.       
     Aunque el Cardenal Kuharic, de Zagreb, nunca se pronunció públicamente sobre Medjugorje, me dijo sin embargo: “Allí ocurren cosas muy interesantes”. En 1994, 10 años después de la solemne consagración del mundo al Corazón de María, el Papa invitó a rezar especialmente por Bosnia, donde aún estaba la guerra. Fue entonces que fui a Medjugorje donde encontré al Obispo de Mostar. Él me preguntó porqué había ido a lo que respondí: “El Papa nos ha exhortado a rezar por la paz en Yugoslavia, en los santuarios marianos. Por ello hemos venido a un lugar de peregrinación que se encuentra próximo a estos acontecimientos”. El obispo me corrigió diciendo que no era un lugar de peregrinación sino sólo un lugar de oración. Entonces le pregunté cuál era la diferencia y le dije también que debíamos reconocer que la ayuda mayor que llegaba a Croacia y a Bosnia durante la guerra venía de los grupos de oración de Medjugorje. Aún así, el obispo quiso minimizar estos hechos. El Obispo de Split, en cambio, tuvo siempre una actitud muy positiva respecto de Medjugorje y es interesante constatar que su ciudad fue preservada de la guerra.

     En aquel tiempo el Papa me preguntó si era cierto que en Medjugorje y en Split no pasó nada durante la guerra. Sí, le respondí.

 

¿Ha cambiado la posición oficial de la Iglesia con respecto a Medjugorje en los últimos años?

 

     Sólo en los últimos 10 años, millones de personas han peregrinado a Medjugorje. Si la Iglesia creyese verdaderamente que en este lugar se divulga algo contrario a la fe o a la moral, entonces se habría visto obligada a tomar medidas contra Medjugorje. Habría hecho de todo para proteger a los hombres de este fenómeno. El hecho de que calla es un buen signo, un reconocimiento de Medjugorje. Basta deshojar el registro parroquial para ver cuántos sacerdotes celebran cada año la Santa Misa en Medjugorje. No vendrían si hubieran descubierto algo que pusiese en duda la veracidad de los mensajes. De los frutos se reconocerá si aquí ha crecido un árbol bueno o un árbol malo.

 

¿Cuál ha sido su experiencia espiritual personal en Medjugorje?

 

     Tuve la fortuna de poder encontrar personalmente a los videntes y así poder hacerme una idea clara sobre ellos. Llegué a ganarme la confianza de ellos y tuve la sensación de ser personalmente introducido a los misterios de Medjugorje, así como había ocurrido antes con Fátima y con Lourdes, cuando pude encontrar a Sor Lucía y al Obispo de Fátima. Fui feliz y me sentí también privilegiado de poder participar tan de cerca de los eventos de Medjugorje. Aún ahora, cuando a veces hablo con Vicka Ivankovic-Mijatovic o con Marija Pavlovic-Lunetti, me siento cercano a ellos. Por ello, pruebo ante ellos también una cierta responsabilidad, me siento parte de una gran familia.

 

En uno de los primeros mensajes, según lo que se dice, la Virgen afirmó que éstas serían las últimas apariciones. Muchas personas piensan con esto en el fin del mundo y en el Apocalipsis. ¿Cómo se lo debe interpretar correctamente?

 

     Sí, lo he escuchado, pero a menudo en las profecías se habla del “último día”. Ya san Pablo hablaba de ello. Nosotros vivimos en el último día, pero los verdaderos profetas nunca han indicado una fecha precisa en la que estas profecías se habrían de verificar.  Jesús mismo dijo que ni siquiera el Hijo del hombre conocía el momento en el que sería el “segundo adviento” y el “juicio final”: sólo el Padre lo sabe. Por ello, se puede decir lo mismo que se decía de Fátima: Medjugorje es la mayor intervención de Dios en la historia de la humanidad.

 

(A este respecto Mirjana ha aclarado recientemente que la Virgen no dijo que serían las últimas apariciones en absoluto sino que no volvería a aparecer en el futuro como lo ha hecho en estos tiempos. Se entiende con tanta frecuencia y en tantas partes del mundo). 


Este testimonio está extraído del libro “Medjugorje, el Triunfo del Corazón” de Sor Emmanuel, Ediciones Paulinas. 
Publicado por gentileza de Children of Medjugorje, Argentina.

 

Mensaje del 25 de agosto de 1991

 

“Queridos hijos, hoy nuevamente los invito a la oración, como nunca antes, ahora que mis planes han comenzado a realizarse. Satanás es fuerte y quiere destruir mis planes de paz y de alegría; quiere hacerles creer que mi Hijo no es fuerte en sus decisiones. Por eso llamo a cada uno de ustedes, queridos hijos, a orar y a ayunar aún con más firmeza.
Los invito a nueve días de renuncia, de tal forma que, con su ayuda, todo lo que yo quería realizar, a través de los secretos que he iniciado en Fátima, pueda cumplirse. Los invito, queridos hijos, a comprender la importancia de mi venida y la gravedad de la situación. Quiero salvar a todas las almas y ofrecerlas a Dios. Por eso, oremos a fin de que todo lo que he iniciado pueda ser plenamente realizado. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

 

¡El Pravda contenía la verdad!  

    ¡Fátima! Por primera vez (y la única), la Gospa cita en un mensaje otro lugar de apariciones, y lo hace siete años después de que lo hiciera Juan Pablo II [1], “el más predilecto de sus hijos”. Pero retrocedamos en el tiempo.

Estamos a 20 de marzo de 1984. Monseñor Pavol Hnilica, amigo de larga data de Karol Wojtyla, se encuentra en la India conversando con la madre Teresa acerca del proyecto del Santo Padre de consagrar solemnemente a Rusia y al mundo entero al Corazón Inmaculado de María, según el pedido de Nuestra Señora en Fátima. Este proyecto debe realizarse el 25 de marzo, ¡es decir dentro de cinco días!

–¡Qué lástima que yo no pueda estar en Moscú el 25 –le dice a la madre Teresa–. ¡No habrá nadie allí para consagrar a Rusia!

Finalmente, el obispo decide tratar por todos los medios de estar en Moscú ese día.

–¡Sí, vaya! Mire, ¡llévese mi rosario! ¡Yo oraré por usted! –le dice la madre Teresa con su vehemencia habitual.

–¡Pero va a ser prácticamente imposible ir más allá de la frontera!

–¡La Santísima Virgen le abrirá las puertas de Rusia!

Como por un milagro el obispo obtiene su visa. Se apodera de la fe de la madre Teresa (y de su rosario) y emprende el viaje.

El guardia fronterizo, ¡como era de esperar!, es una verdadera cortina de hierro. “¡No pueden pasar!”, les dice a los dos viajeros (el padre Leo acompañaba al obispo), y declama en ruso las palabras más preciadas del diccionario de blasfemias comunistas. Ellos insisten y esperan. El termómetro indica –15º C. Los rosarios se suceden ininterrumpidamente. Cada hora el guardia trata de comunicarse con su jefe, pero el aparato no funciona. Al alba, sobresaltado,  les grita: “¡Lárguense de aquí! ¡No quiero verlos más!”

La Gospa había abierto las puertas de Rusia, a su manera...

El 25 de marzo, el obispo llega al Kremlin, acude a esa iglesia en desuso, irónicamente bautizada por el régimen comunista “Museo del ateísmo” [2], donde el pueblo venera en secreto sus íconos, simulando admirar las obras de arte.

Su corazón palpita hasta partirse, porque para este ex-prisionero de las cárceles comunistas este acontecimiento es casi un prodigio. Ha comprado el Pravda y se ubica detrás de un antiguo altar. En el diario ha colocado el texto de Juan Pablo II para la consagración del mundo...

Al ser consagrado clandestinamente, Pavol Hnilica había recibido la misión de ocuparse de los países bajo dominio comunista. El obispo que lo consagró le había dicho: “Tu campo de misión se extiende desde Berlín hasta Pekín, pasando por Moscú”. Y después de treinta años, por primera vez, el obispo ponía los pies en Rusia.

Su corazón de pastor podría estallar de emoción, pero tiene que ser muy cauteloso pues lo están observando... Para no llamar la atención, simula estar leyendo detenidamente el Pravda, mientras dirige esa sublime oración de consagración a la Madre de Dios.

“¡Qué buen comunista!”, piensan con certeza los demás visitantes. “¡Con qué atención está leyendo el Pravda!”.

Hay que decir que ese día (una vez no es costumbre) ¡el Pravda contenía la verdad!

Monseñor Hnilica celebra la Eucaristía en sus bolsillos, según un rito aprendido en prisión, y se marcha rápidamente. ¡Qué alegría! ¡Había podido vivir esa consagración en comunión con todos los obispos del mundo, como lo había pedido la “Señora” de Fátima! ¡Se cerraba así un capítulo definitivo en la historia del comunismo!

El obispo regresa a Roma, donde Juan Pablo II lo invita a desayunar. ¡Un desayuno que duró tres horas! Cuenta entonces, con lujo de detalles, cómo pudo estar en el Kremlin el mismo día en que el Papa consagraba el mundo al Corazón Inmaculado de María. Profundamente emocionado, el Santo Padre exclama:

–¡La Santísima Virgen te llevó de la mano!

–No, su Santidad, me llevó en sus brazos.

Luego el Santo Padre le pregunta:

–¿Has ido ya a Medjugorje?

–No, Santo Padre, ¡el Vaticano me lo ha desaconsejado!

Con un gesto de la mano, Juan Pablo II desecha esa objeción.

–Ve allá de incógnito, y me dirás lo que has visto.

Luego el Papa lo lleva a su biblioteca y toma un libro del padre René Laurentin. Lee algunos mensajes de la Gospa y declara:

–Ves, Pavol, Medjugorje es la continuación de Fátima. ¡La realización de Fátima!

Algunos años más tarde el Santo Padre le dirá: “Hoy en día, el mundo ha perdido el sentido de lo sobrenatural, pero lo vuelve a encontrar en Medjugorje, por medio de la oración, del ayuno y de la confesión sacramental.”

Ese obispo se ha convertido desde entonces en un gran defensor de Medjugorje. El Papa le pregunta con frecuencia: “Pavol, ¿cuáles son las noticias de Medjugorje?”

El 25 de marzo de 1994, monseñor Hnilica vino a celebrar en Medjugorje el décimo aniversario de esa consagración del mundo.

Al parecer, Juan Pablo II era iluminado en forma sobrenatural sobre Medjugorje. Le confió a monseñor Hnilica que en el atentado del 13 de mayo de 1981, la Virgen de Fátima lo había protegido de la muerte (cuarenta días más tarde, la Gospa aparecía en Medjugorje. ¡Una cuaresma de sangre!). El Papa hizo entonces esta prodigiosa confidencia a su amigo:

–¿Pero por qué me salvó? Después de estar tres meses entre la vida y la muerte, comprendí que el único modo de resolver los problemas del mundo y de la Iglesia era la conversión de Rusia, según el mensaje de Fátima. La única solución es vivir y realizar el mensaje de Fátima... [3]

Si Medjugorje realiza Fátima..., ¡grande debe ser nuestra confianza! Sabemos que el Papa funda todas sus esperanzas en los grupos marianos, los de Medjugorje en particular, porque encuentra en ellos una gran fidelidad a la Iglesia, a la oración, al ayuno, a los sacramentos...

¿Y cómo no evocar ahora la felicidad de la misma sor Lucía que nunca ha dejado de ver a la Santísima Virgen desde 1917 y a quien María habla hoy... ¡de lo que realiza en Medjugorje!? [4] 


[1] El sábado 2 de abril de 2005, a las 21:37, nuestro muy amado Juan Pablo II regresó a la casa del Padre. Su fallecimiento coincidió litúrgicamente (según la liturgia, una fiesta comienza tras el rezo de las vísperas del día anterior) con la fiesta de la Divina Misericordia, proclamada por él mismo en abril de 2000, con el pedido de que se celebrara el primer domingo después de Pascual. Era, además, un primer sábado, día que la Virgen de Fátima había pedido fuera consagrado a su Corazón Inmaculado. Y Karol Wojtyla consagró todo su pontificado a la Madre de Jesús con el tema Totus Tuus. El mismo sábado 2 de abril, el vidente Ivan se encontraba en una parroquia de New Hampshire (EE. UU.). En vista de la diferencia horaria con Europa, recibió la aparición de la Santísima Virgen unas pocas horas después de la muerte del Papa. Ivan relata que cuando la Virgen María se le apareció, estaba sola como de costumbre. Luego el Santo Padre apareció a la izquierda de la Virgen. Estaba vestido con una túnica larga y blanca, cubierta de una larga capa de oro. El Santo Padre lucía muy joven. Tanto la Santísima Virgen como Juan Pablo II desbordaban una gran alegría y una increíble belleza. Entonces Nuestra Señora le dijo: Este es mi hijo, está conmigo.

[2] En ese mismo lugar, ex-Museo del ateísmo, en octubre de 1990 la Gospa se apareció a una muchedumbre en llanto que había venido para orar con Marija.

[3] Encontrarán esta historia detallada en el video: Medjugorje, ¿continuación de Fatima? (sor Emmanuel), y en el cassette: Fátima – Medjugorje (sor Emmanuel), en francés – (Maria Multimedia - www.mariamultimedia.com)

[4] Este hecho lo relata el sobrino de sor Lucía, el padre Salinho, salesiano en Portugal, quien se alegraba de que Juan Pablo II permaneciera tan estrechamente ligado a sor Lucía.


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